Una planta puede ser el comienzo de una conversación. Alguien reconoce una hoja, recuerda cómo se cuidaba en su casa y comparte lo que sabe. Otra persona escucha, pregunta y se anima a aprender.
Ese intercambio forma parte del propósito de Siembra y Cosecha, el proyecto comunitario del huerto de Campo Santo El Paraíso, en Barranquitas. Queremos que el cuidado de la tierra abra espacios para compartir conocimientos y crear compañía entre generaciones.
Lo que sabemos también puede echar raíces.
Las personas mayores tienen experiencias que merecen tiempo y atención. Conocen maneras de sembrar, de aprovechar lo que ofrece la tierra y de resolver dificultades que muchas veces aprendieron de sus familias. Compartir esos saberes es una forma de mantenerlos presentes y permitir que otras personas los hagan suyos.
Los jóvenes también pueden aportar su curiosidad, su tiempo y sus habilidades. La propuesta busca que ese intercambio ocurra mientras colaboran en tareas y encuentran oportunidades para conocerse.
Dar tiempo para escuchar.
Dar espacio para enseñar.

La memoria de un encuentro
Hay historias que se cuentan con las manos.
Las fotografías de nuestros encuentros anteriores muestran parte de esa historia: personas alrededor de las plantas, manos trabajando en un cantero y grupos que se reúnen para compartir. Son recuerdos que queremos conservar mientras seguimos desarrollando el proyecto.

